Pedir presupuesto a un instalador de placas solares no debería significar repetir la misma llamada telefónica cinco veces, ni acabar con media docena de PDF descoordinados que no sabes ni cómo comparar entre sí. Con un poco de organización previa, puedes conseguir 3-4 presupuestos comparables en una semana, sin perder más tiempo del necesario. Aquí tienes el proceso ordenado.
Paso 1: prepara tu información antes de contactar a nadie
Antes de escribir o llamar a ningún instalador, reúne estos datos, así no tendrás que buscarlos a mitad de cada conversación:
Tu consumo eléctrico de los últimos 12 meses (en tus facturas o en la app de tu comercializadora), o al menos de 3-4 meses representativos de distintas épocas del año.
Fotos de tu tejado desde distintos ángulos, y si es posible, una idea aproximada de su orientación (norte, sur, este, oeste).
Tu dirección exacta, necesaria para que puedan estimar la producción según tu zona.
Si ya sabes qué presupuesto máximo manejas, o si tienes preferencia por alguna marca concreta de componentes, tenlo también claro de antemano.
Tener esto preparado de partida acelera mucho las primeras conversaciones y evita que tengas que repetir la misma información básica una y otra vez.
Paso 2: decide cuántos presupuestos vas a pedir
No hace falta pedir diez presupuestos para tomar una buena decisión; de hecho, es contraproducente, porque acabarás perdido entre tanta información. Un número razonable son entre 3 y 4 presupuestos, lo suficiente para comparar con criterio sin que el proceso se alargue innecesariamente durante semanas.
Te proponemos combinar perfiles distintos: 1-2 instaladores locales de tu zona, y 1-2 empresas de mayor tamaño con presencia nacional, para tener puntos de comparación variados, como comentamos en el artículo anterior sobre cómo elegir instalador.
Paso 3: usa el mismo guion de preguntas con todos
Aquí está el error más habitual que hace perder tiempo real: hablar con cada instalador de forma distinta, dejando que cada conversación fluya a su manera, sin comparar exactamente lo mismo entre unos y otros. La solución es usar el mismo guion de preguntas que vimos en el artículo anterior de esta categoría con todos y cada uno de los instaladores, en el mismo orden, y anotando las respuestas en un documento simple (una tabla en el móvil o en un papel es suficiente).
Esto convierte un proceso que podría sentirse caótico y disperso en una comparación ordenada, donde puedes ver de un vistazo qué instalador respondió con más detalle, cuál incluye más partidas en el precio, o cuál ofrece mejores garantías.
Paso 4: pide que todos los presupuestos usen el mismo formato de potencia
Un truco poco conocido pero muy útil: si un instalador te propone una instalación de 4,5 kWp y otro de 5,2 kWp, comparar el precio total directamente no es justo, porque no es la misma instalación. Pide a todos que, además de su propuesta principal, te indiquen el precio equivalente por kWp, así podrás comparar de forma homogénea independientemente del tamaño exacto que cada uno te haya propuesto.
Una plantilla simple para organizar la comparación
No hace falta ningún software complicado, una tabla básica con estas columnas es más que suficiente:
| Instalador A | Instalador B | Instalador C | |
|---|---|---|---|
| Potencia propuesta (kWp) | |||
| Precio total | |||
| Precio por kWp | |||
| Marca y modelo de paneles | |||
| Marca y modelo de inversor | |||
| Garantía de rendimiento paneles | |||
| Garantía del inversor | |||
| Incluye tramitación completa (sí/no) | |||
| Plazo estimado hasta funcionamiento | |||
| Gestiona bonificaciones IBI/ICIO/IRPF (sí/no) |
Rellenarla mientras hablas con cada instalador, o justo después de cada conversación, evita que a la tercera o cuarta llamada empieces a mezclar quién te dijo qué.
Cuánto tiempo lleva todo el proceso, de forma realista
Con esta organización previa, es razonable conseguir 3-4 presupuestos comparables en un plazo de una a dos semanas, contando el tiempo de contactar, agendar las visitas técnicas (algunos instaladores necesitan ver el tejado presencialmente antes de dar un presupuesto final y ajustado) y recibir las propuestas por escrito. Intentar acelerar mucho más este plazo suele significar aceptar presupuestos hechos a distancia, sin visita técnica real, que después pueden variar una vez el instalador vea tu tejado en persona.
Qué hacer una vez tengas todos los presupuestos
Con la tabla completa delante, no te dejes llevar únicamente por el precio más bajo ni por el instalador que mejor sensación te haya dejado en la conversación. Cruza la información: ¿el más barato incluye todo lo que incluyen los demás? ¿El de mejor garantía justifica su sobrecoste frente al resto? Es el momento de aplicar todo lo que hemos visto en los artículos anteriores de esta categoría (precio de referencia por kWp, criterios de confianza del instalador, y las respuestas concretas a las 15 preguntas), para llegar a una decisión con criterio propio, no solo por intuición o por la primera oferta que te convenció en el momento.
No, al contrario: es una buena señal de seriedad, ya que un presupuesto ajustado de verdad requiere ver el tejado en persona. Desconfía más de quien te da una cifra cerrada sin haber pisado tu vivienda.
El retraso de 1-2 semanas que supone comparar bien varios presupuestos es mínimo comparado con los 25-30 años de vida útil de la instalación, así que merece la pena tomarse ese tiempo antes de comprometerte con una decisión tan duradera.