Preguntas que debes hacer antes de contratar una instalación solar

Ya vimos en el artículo anterior qué criterios generales distinguen a un instalador de confianza. Ahora vamos a bajar a lo concreto: el guion de preguntas exactas que conviene llevar preparado a la reunión o llamada con cualquier instalador, agrupadas por tema, para que no se te olvide nada importante en el momento y puedas comparar respuestas de forma justa entre distintas empresas.

Sobre el dimensionado de tu instalación

1. ¿Con qué datos de consumo habéis dimensionado esta propuesta? La respuesta debería mencionar tus facturas o tu consumo real de los últimos 12 meses, no una estimación genérica basada solo en el tamaño de tu vivienda.

2. ¿Qué porcentaje de mi consumo anual estimáis que cubrirá esta instalación? Una cifra concreta, no una promesa vaga de «vas a ahorrar mucho». Si te dan un porcentaje sin explicar cómo lo han calculado, pide que te lo detallen.

3. ¿Habéis tenido en cuenta las sombras de mi tejado (chimeneas, árboles, edificios cercanos)? Es una pregunta que revela si han hecho una visita técnica real o solo un cálculo a distancia con imágenes de satélite.

Sobre los componentes

4. ¿Qué marca y modelo exacto de paneles vais a instalar? No aceptes solo «paneles de 450W de buena calidad» como respuesta, pide marca y modelo concretos para poder verificarlo tú mismo.

5. ¿Qué marca y modelo de inversor incluye el presupuesto, y es central o con microinversores? Como vimos en el artículo dedicado al inversor, esta pieza concentra buena parte de las diferencias de precio y de fiabilidad a largo plazo entre presupuestos.

6. ¿Cuál es la garantía de rendimiento de los paneles a 25 años, y la garantía del inversor? Pide la cifra exacta, no un «muy buena garantía» genérico. La diferencia entre una garantía de fábrica de 5 años y una ampliada a 20-25 puede ser determinante.

Sobre el precio y lo que incluye

7. ¿El precio incluye toda la tramitación administrativa (memoria técnica, CIE, alta en el registro de autoconsumo)? Un presupuesto que no incluye esto puede parecer más barato a simple vista, pero acabará costándote lo mismo o más si tienes que gestionarlo o pagarlo aparte.

8. ¿Hay algún coste adicional no incluido en este presupuesto que pueda surgir después? Pregunta explícitamente por posibles extras: refuerzos de tejado, aumento de sección de cableado si la distancia es larga, o cualquier imprevisto habitual en este tipo de obra.

9. ¿Qué forma de pago proponéis, y hay algún descuento por pago al contado frente a financiado? Útil para comparar el coste real entre distintas opciones de pago.

Sobre plazos

10. ¿Cuánto tiempo pasará entre la firma del contrato y el inicio físico de la instalación? 11. ¿Cuánto dura la instalación física en sí, y cuánto el proceso administrativo completo hasta tener la compensación de excedentes activa en mi factura? Como vimos en el artículo de trámites, el proceso administrativo puede llevar varias semanas o meses; es razonable que el instalador te dé una estimación realista, no solo la parte de obra física.

Sobre el mantenimiento y la garantía de servicio

12. ¿Qué mantenimiento necesita la instalación, y quién se encarga de él? La respuesta debería ser breve, ya que el mantenimiento de una instalación solar residencial es mínimo, pero conviene saber si incluyen alguna revisión periódica o si queda completamente de tu cuenta.

13. ¿Qué pasa si algo falla dentro de 3, 5 o 10 años? ¿A quién contacto y en qué plazos suele resolverse? Es la pregunta que más diferencia a una empresa con vocación de permanencia de una que solo busca vender e instalar sin pensar en el largo plazo.

14. ¿Tenéis seguro de responsabilidad civil que cubra posibles daños durante la instalación? Como mencionamos en el artículo anterior, es una pregunta poco habitual pero legítima, y la reacción del instalador ante ella también te aporta información.

Sobre las ayudas y bonificaciones

15. ¿Vais a gestionar vosotros las bonificaciones de IBI, ICIO y la deducción del IRPF, o tengo que tramitarlas yo? Muchos instaladores incluyen esta gestión como parte de su servicio, pero no todos, así que conviene dejarlo claro por escrito antes de firmar, no asumirlo por sentado.

Cómo usar este guion en la práctica

No hace falta que hagas las 15 preguntas de carrerilla en la primera llamada. Lo más útil es llevarlas por escrito (puedes anotarlas en el móvil) y sacarlas cuando corresponda en la conversación, prestando atención no solo a las respuestas concretas, sino también a la seguridad y claridad con la que las responden. Un instalador que duda, se pone a la defensiva, o responde con evasivas a preguntas razonables como estas, es una señal a tener en cuenta, más allá de lo bien que suene el precio final.

Un truco útil: haz exactamente las mismas preguntas a los distintos instaladores que compares, y anota las respuestas en un documento simple. Así podrás comparar con criterio, en lugar de fiarte solo de la sensación general que te haya dejado cada conversación.

¿Es raro o incómodo hacer tantas preguntas a un instalador?

No, al contrario: un instalador profesional espera este tipo de preguntas y las responde con naturalidad, ya que forman parte de una decisión de varios miles de euros con una vida útil de 25-30 años. Si alguna pregunta le incomoda notablemente, es información valiosa sobre cómo trabaja esa empresa.

¿Debo hacer estas preguntas por escrito o basta con preguntarlas de palabra?

Puedes preguntarlas de palabra, pero las respuestas importantes (garantías, qué incluye el precio, plazos) conviene pedir que queden reflejadas por escrito en el presupuesto o contrato final, no solo como promesa verbal.

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